Después de la derrota del régimen de Adolfo
Hitler, el cerebro detrás de los cohetes alemanes, Wernher von
Braun, fue reclutado por los Estados Unidos para desarrollar su programa
espacial. La carrera espacial fue uno de los principales ingredientes del choque ideológico entre
las dos grandes potencias: Estados Unidos y la Unión
Soviética. En la década del 50 prevalecía la idea de
que quien conquistara primero el espacio, también dominaría al mundo
Ell primer punto lo ganaron los soviéticos el 4 de octubre de 1957, con la puesta en órbita del primer satélite artificial, el Sputnik I. También fue ruso el primer cosmonauta que pudo ver a la Tierra
desde el espacio. El viaje de Yuri Gagarin fue todo un éxito, aún a costa del
sacrificio del primer ser vivo que llegó al espacio exterior: la perra Laika.
Entretanto, los Estados Unidos seguían atrás. En 1961, el presidente John F. Kennedy anunciaba un plan que, indirectamente, consolidaba la carrera espacial como un pulso entre dogmas políticos. Era el nacimiento del programa Apollo. El 20 de julio de 1969, poco más de una década después de que el Sputnik I emitiera su señal intermitente a todo el planeta en nombre del comunismo, la misión Apollo XI descendía en la Luna.
Entretanto, los Estados Unidos seguían atrás. En 1961, el presidente John F. Kennedy anunciaba un plan que, indirectamente, consolidaba la carrera espacial como un pulso entre dogmas políticos. Era el nacimiento del programa Apollo. El 20 de julio de 1969, poco más de una década después de que el Sputnik I emitiera su señal intermitente a todo el planeta en nombre del comunismo, la misión Apollo XI descendía en la Luna.
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